El corazón endurecido

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Corazones endurecidos y ojos ciegos. Incapaces de ver la verdad, incapaces de escuchar y entender. Los perdidos, los infieles, los pecadores y los malvados. Los que tan desesperadamente necesitan escucharla no pueden.

El mundo en que vivimos está lleno de pecado y de maldad. El mal abunda, y la escalada de la actividad demoníaca se está moviendo rápidamente. Sin embargo, los que ponen su fe y su confianza en el único y verdadero Dios, Jesucristo, Son los que pueden ver lo que está sucediendo en el mundo.

Jesucristo, Dios Todopoderoso, Es El Gran Yo Soy. Él es la verdad, el camino y la vida. Sin Él estamos perdidos a la destrucción eterna. Con Él se nos da el regalo de la vida eterna, una vida llena de abundancia, con la gracia, la misericordia y el perdón.

Sin embargo, por alguna razón los perdidos son ajenos a la verdad. Ellos han endurecido los corazones y sus ojos están cegados. Ellos no ven la verdad, ni pueden escucharla. Usted puede hablar con ellos día tras día, pero sí Dios no le ablanda sus corazones, ellos no van a escuchar y entender.

Ellos no ven sus malos caminos pecaminosos. Ellos no entienden que lo que hacen está mal y es una rebelión contra Dios. ¿Por qué? Debido al pecado que vive en ellos, infiltrado en su propio ser. Sus espíritus están muertos a las cosas de Dios, a las cosas del arriba(Cielo).

Por eso la oración por los perdidos es de vital importancia. Debemos orar para que sus corazones se ablandan, para que Dios los toque de una manera que ellos puedan ver y escuchar y comprender la verdad.

La perdidos creen que el camino que ellos transitan, son mejores que los caminos de Dios, creen que ellos tienen la respuesta y pueden hacer todas las cosas de su propia voluntad. Esto es lo contrario a la verdad. Los caminos de Dios son los más altos, sólo Él tiene las respuestas, y sólo a través de Él podemos hacer todas las cosas.

Isaías 55:9-10. Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

Oremos por los perdidos y difundamos el evangelio. Pidamos a Dios que Él les ablande sus corazones, para que puedan ver y escuchar la verdad. 

Comentario por: Gordon Rey

Dios los bendiga y Maranatha!

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