¿Eres realmente un(a) cristiano(a)?

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_428358¿Eres realmente un hijo de Dios? ¿Dices que eres un cristiano? Puede que usted vaya a la iglesia cada vez que haya un servicio, es posible que hayas confesado a Jesús como tu Señor. Pero, ¿realmente lo conoces? ¿es Él realmente tu Señor y Salvador? ¿te arrepentiste verdaderamente de sus pecados? ¿realmente crees que Jesús es el Señor, que murió en la cruz y derramó su preciosa sangre para expiar nuestros pecados y darnos vida eterna, que Él fue resucitado y ascendió al cielo? 

Compruebe usted mismo(a) mi amigo(a). No te engañes. Usted tal vez está engañando a otros, o tal vez te estás engañando a ti mismo.

Mateo 7: 21-23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Esto es para los falsos cristianos, que salen a hacer milagros supuestamente en el nombre de Jesús, son como ovejas, pero por dentro son lobos. Hipócritamente aparentan ser los mejores cristianos, pero su corazón está lleno del mal y la injusticia.  

Mateo 7: 15-20 “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.”

A los falsos cristianos se les conoce por sus malos frutos. Los justos y los santos dan frutos buenos. Así es como vamos a discernir lo bueno de lo malo. Los justos de los injustos.

¿Qué fruto tú das? Frutos buenos o malos. ¿Qué es lo que realmente está en tu corazón? ¿el amor, la bondad, la humildad, la misericordia y el perdón? ¿O es usted sin amor, cruel, orgulloso, corrupto, sin piedad y sin perdón? ¿Cómo tratas a los demás?, ¿comprendes y perdonas? ¿Eres amable y servicial con los demás, o eres codicioso y egoísta? 

Podemos engañarnos a nosotros mismos y a nuestros amigos, pero no podemos engañar a Dios. Debemos conocer el fruto que llevamos. Tenemos que saber si verdaderamente somos cristianos.

¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿Eres fiel a Dios? ¿Pones a Dios primero en todo lo que haces? ¿Vives una vida de oración? ¿Le pides a Dios que te ayude, que te guíe en su camino? ¿Le das las gracias a Dios por todo lo que tienes? ¿Levantas alabanzas y adoración al Señor? 

Si usted quiere realmente ser salvo, tienes que confesar con tu boca que Jesús es Señor y pedirle que sea tu Señor y Salvador. Después de eso, debes caminar con Él todos los días, ponlo en primer lugar en tu vida, estudia su Palabra, dale a Él las gracias, las alabanzas y la adoración. Apártate de las cosas de este mundo, y sigue las cosas de Dios. 

(2 Corintios 4: 7-11) “Por lo cual estoy crucificado con Cristo. Ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. La vida que ahora vivo, lo vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y dio su vida por mí es”. Para ser cristianos verdaderos, debemos sacrificar la carne y vivir en el espíritu, cuando decimos que Cristo vive en nosotros significa que vivimos una vida en santidad a Dios. Somos un sacrificio vivo, ponemos nuestras vidas a los pies de la cruz, para entonces entrar a la verdadera vida espiritual, en el poder de la resurrección de Jesús, y en dulce unión y comunión con Él. 

Las obras de la carne y el fruto del Espíritu

Gálatas 5: 16,26 “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y manifiestas son las obras de la carne, que son:(Los falsos cristianos practican estas cosas) adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,  mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros”.

Sólo nos queda auto-analizarnos y darnos cuenta si somos cristianos o falsos cristianos…

Dios los bendiga, y que el Espíritu del Señor esté con ustedes!

 

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