Francisco y Rick Warren, se unirán en una conferencia global ecuménica

0
1703

988924_901588416541662_2526802161025302185_n

“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas.”Apocalipsis 18: 4

El Lunes 17 de noviembre del 2014, Francisco será el anfitrión de una conferencia ecuménica mundial con líderes musulmanes, paganos, y el fundador del Chrislam Rick Warren de la Iglesia Saddleback en California. La página web oficial dice que el Coloquio es patrocinado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y patrocinado por el Consejo para el Diálogo Interreligioso y El consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

La conferencia se llevará a cabo los días 17 al 19 de noviembre en el Vaticano, y se espera la participación de al menos 30 exponentes de más de 20 países.

De acuerdo con el Servicio de Noticias Católico, estará presente algunos lideres de distintas religiones como: la judía, islámica, budista, hindú, jainista, taoístas, así como los católicos romanos, los “cristianos profesos”, entre otros. Tenga en cuenta el número elevado de los que profesan religiones paganas que estarán representados allí. El Papa no le importa lo que usted cree, siempre y cuando siga a Roma.

Coloquio internacional sobre la complementariedad del hombre y la mujer, Según cita la web, es una reunión de líderes y académicos de muchas religiones en todo el mundo, para examinar y proponer de nuevo la belleza de la relación entre el hombre y la mujer, con el fin de apoyar, revitalizar el matrimonio y la vida de la familia, para el florecimiento de la sociedad humana.

Pero más allá de ese propósito, la verdadera razón de la confabulación mundial es continuar el trabajo de Francisco, que es la unidad de todas las religiones. Cualquier excusa para una escapada juntos está bien, siempre y cuando todas las religiones estén de acuerdo de ponerse en fila detrás del Papa.

 

Deja un comentario
Compartir
Artículo anteriorNiebla misteriosa con olor a azufre cubre Moscú
Artículo siguienteLas Promesas de Dios