Presidente electo de Brasil planea establecer la embajada de Brasil en Jerusalen

0
532

Jair Bolsonaro confirmó el primer giro drástico de la política exterior brasileña y, a tono con lo que anunció durante su campaña electoral, trasladará la embajada de su país en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén.

Con esta medida de profundo impacto regional, Bolsonaro sigue el camino iniciado por Donald Trump en Estados Unidos y deja entrever que la política profesional de Exteriores, ya no será como antes.

Israel es un Estado soberano y nosotros lo respetamos”, dijo el presidente a través de las redes sociales. Luego, en su primer encuentro con un sector de la prensa en Río de Janeiro añadió: “Tenemos respeto con el pueblo de Israel, el pueblo árabe, no queremos crear problemas con nadie. Queremos hacer comercio con todo el mundo, buscar vías pacíficas para resolver problemas”.

Los especialistas en Oriente Medio auguran, además de una fuerte protesta del estado palestino y una muy probable ola de represalia de los países árabes.

Ante una consulta del diario israelí Israel Hayom, sobre la posibilidad de trasladar la embajada a Jerusaén, Bolsonaro había sido enfático: “Cuando me preguntaban, durante la campaña, si lo haría cuando era presidente, yo respondía ‘Sí, son ustedes quienes deciden cuál es la capital de Israel, no las otras naciones”.

La decisión del futuro Gobierno fue inmediatamente saludada por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. “Felicito a mi amigo y presidente electo de Brasil Jair Bolsonaro por su intención de desplazar la embajada brasileña hacia Jerusalén, un paso histórico, justo y animador”. Pero además, Netanyahu participaría “muy probablemente” de la toma de posesión del capitán retirado, el 1 de enero de 2019.

Bajo la presidencia del socialista Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil reconoció al Estado de Palestina en las fronteras de 1967 y la delegación especial palestina en Brasilia pasó a denominarse Embajada del Estado de Palestina.

Hasta la llegada de Bolsonaro al poder, Brasil mantuvo con firmeza en los foros internacionales la su posición favorable a una negociación tripartita sobre el estado de la ciudad Santa.

Todo ha cambiando a partir de diciembre de 201t, cuando Trump rompió décadas de diplomacia norteamericana al reconocer a Jerusalén como capital de Israel. Lo siguieron dos fuertes aliados de Washington en América Latina, Guatemala y Paraguay.

El capitán retirado estuvo en Israel en 2016. El mismo día que el Senado brasileño daba luz verde para abrir el proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, Bolsonaro se dejó bautizar en las aguas del río Jordán  y se convirtió al evangelismo de la mano del pastor Everaldo.

Israel representa para el líder del Partido Social LIberal algo más que un lugar de conexión religiosa: figura como su tercer destino internacional apenas asuma la jefatura de Estado, solo precedido por Estados Unidos y Chile.

Deja un comentario