Primera vez en la historia: presidente norteamericano en el Muro Occidental

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U.S. President Donald Trump places a note in the stones of the Western Wall, Judaism’s holiest prayer site, in Jerusalem’s Old City May 22, 2017. REUTERS/Jonathan Ernst TPX IMAGES OF THE DAY

Cincuenta años después de la conquista de la parte oriental de Jerusalén, en la Guerra de los Seis Días, el presidente Donald Trump, se ha convertido en el primer mandatario estadounidense en funciones que visita el Muro Occidental o “Kotel Hamarabí” (popularizado maliciosamente en el mundo gentil como el Muro de los Lamentos).  Durante la histórica visita, Trump se vio acompañado por sus parientes judíos en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

A comienzo del itinerario, el presidente norteamericano, su esposa Melania, su hija Ivanka y su yerno Jared Kushner arribaron a la Iglesia del Santo Sepulcro caminando a través de las estrechas callejuelas del mercado altamente custodiados por la policía, escoltados por religiosos vestidos para la ceremonia, que golpeaban rítmicamente el empedrado con bastones.

De acuerdo con la tradición cristiana, la Iglesia del Santo Sepulcro está situada en el lugar donde Jesús fue crucificado y luego resucitó. Por lo tanto, se trata del sitio más sagrado para el cristianismo.

Las cámaras de seguridad mostraron a la delegación  norteamericana conformada por cientos de personas desplazándose a través de las antiguas callejuelas desde la Puerta de Yafo (Jaffa) hasta el Santo Sepulcro bajo extremas medidas de seguridad.

Frente a la antigua basílica, Trump fue recibido por representantes de las iglesias ortodoxa griega, armenia, y católica. Tras una breve parada para ser fotografiado, ingresó al edificio junto con su yerno Jared, y su hija Ivanka.

Desde allí, la delegación estadounidense regresó a la Puerta de Yafo, donde se dirigió en una caravana de decenas de vehículos hasta el Muro Occidental.

El rabino del Muro Occidental, Shmuel Rabinovitch y el director de la Fundación del Patrimonio del Muro Occidental, Mordejai Eliav, recibieron Trump, ataviado con kipá (solideo) en la entrada de la plaza que fue vaciada especialmente para la visita del presidente.

Trump y su yerno ingresaron a la sección del Muro destinada a los hombres, de acuerdo con la práctica ortodoxa de segregación; mientras que Ivanka y Melania Trump se dirigieron a la sección reservada para las mujeres.

Trump se aproximó al Muro, tocó las piedras durante 30 segundos y colocó un papelito entre las grietas.

El presidente norteamericano leyó luego un salmo con los rabinos.

El Muro Occidental, es parte del murallón que sostiene el Monte del Templo, y data de la era del Segundo Templo. Es el punto más cercano para las plegarias de los judíos con respecto al sitio donde estaba el Templo (sobre el Monte del Templo) y por lo tanto el más sagrado para los rezos. Fue conquistado (o reconquistado) en 1967, junto con el resto de la Ciudad Vieja y Jerusalén este, y anexado posteriormente por Israel, una medida que no ha sido reconocida internacionalmente.

En un intento de quitarle a la visita connotaciones políticas, los funcionarios norteamericanos rechazaron un pedido del primer ministro, Biniamín Netanyahu, de sumarse a la gira por la Ciudad Vieja, indicado que sería una “visita privada” del presidente y que por lo tanto iría solo.

Aurora Israel

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